Finalmente, hoy a la madrugada, y luego de muchas especulaciones y varias dudas, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó en general y por mayoría el proyecto de Presupuesto 2023. Sin embargo, la iniciativa para que los jueces paguen Ganancias, uno de los artículos más controvertidos y discutidos en los últimos días, no consiguió el apoyo suficiente y fue rechazado. Este impedimento fue posible por el apoyo del bloque Juntos por el Cambio, la Izquierda, los libertarios presentes y una minúscula parte del Frente de Todos, principalmente diputadas y diputados con fuerte participación el mundo sindical. Otra gran deuda pendiente fue la imposibilidad de votar el artículo que tenía como objetivo delegarle facultades del Gobierno para modificar las retenciones agropecuarias.

Desde la Izquierda argumentaron que “el salario no es Ganancia” por lo que no podían apoyar una iniciativa de estas características, esgrimiendo también que la medida no iba sólo contra los jueces, sino que englobaba a todo el personal vinculado al mundo de la Justicia.

Por su parte, Vanesa Siley, legisladora del FdT y secretaria general de Sitraju, expresó que “hay trabajadores registrados que son pobres, la redistribución de la riqueza tiene que ser cuando le sacamos al capital para equiparar el reparto del ingreso” y agregó que si bien “los jueces se ríen solitos, nosotros no podemos fallarles a los nuestros”.

 

En general, el Presupuesto consiguió 180 votos a favor, 22 en contra y 49 abstenciones.

 

El proyecto de Presupuesto presentado por el Ejecutivo contempla un gasto total de casi 29 billones de pesos, un crecimiento de la economía del 2%, una inflación proyectada del 60%, un tipo de cambio de 218,90 pesos por dólar, y una reducción del déficit fiscal del 2,5 al 1,9 %.

La iniciativa se aprobó pasadas las 5.00, con el respaldo del Frente de Todos, Provincias Unidas, Interbloque Federal y los bloques de Evolución Radical, UCR y Encuentro Federal. Fue rechazada por la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y los diputados liberales. El Pro se abstuvo.

 

La votación resultó con 134 votos negativos de los bloques opositores, contra 116 del oficialismo.

 

“No es cierto que sea un Presupuesto de ajuste. Está orientado en cinco pilares: la inversión en infraestructura, robustecer el sistema de Salud, Educación, Ciencia, e inclusión social con perspectiva de género. No es un Presupuesto de ajuste”, repitió Carlos Heller al iniciar la ronda de discursos.

“Nuestro objetivo era que el ahorro fiscal no recaiga en ninguna política pública que garantiza derechos fundamentales”, señaló Itai Hagman, diputado de Patria Grande que formó parte de las negociaciones por las aumentos en algunas partidas que le permitieron al titular del bloque oficialista, German Martínez, unificar la postura del bloque.