La mañana en el centro neuquino no fue la de un día de verano normal, con calles tranquilas y sin tanto movimiento. Todo lo contrario. Y la razón fue una colorida y convocante protesta organizaciones sociales y de piqueteros que se movilizaron ante la suspensión del programa Potenciar Trabajo, que alcanza a unos 150 mil beneficiarios en todo el país, por la no validación de datos requeridos por Nación o porque los requerimientos no son compatibles con sus situaciones personales.
Lo cierto es que un nutrido grupo de manifestantes se apostaron en las puertas de Casa de Gobierno, sobre calle Roca y Santiago del Estero, a la espera de una reunión o respuesta de parte de Provincia. La misma situación se replicó en distintos puntos del país, con epicentro en Capital Federal.
Las quejas se multiplicaban entre las y los presentes, en su mayoría mujeres con niños en brazos. Si bien la medida es de alcance nacional, los cuestionamientos giraron a la falta de dinero para llegar a fin de mes y al crudo presente de la provincia, en medio de una campaña electoral. “Mientras muchos compañeros y muchas compañeras no tienen para llenar la olla y quedan afuera de este beneficio que les da una mano, la Provincia gasta y gasta la plata de todos en campaña, en carteles y en promesas que luego no se ven”, expresó una de las protestantes, a lo que su compañera sumó que “si no hay una marcha atrás se complicará la cosa”.
Las razones de parte de Nación son claras: no se completaron las planillas ni se emitieron los requisitos. Los argumentos de quienes protestas también: los plazos dispuestos fueron escasos para poder cumplirlos y a eso hay que sumarle que en Neuquén no hubo un lugar físico para evacuar dudas y ayudar a cumplir con ese pedido obligatorio.
Mientras en Neuquén aseguran que esto recién empieza y que las medidas se irán profundizando hasta que lleguen respuestas, a nivel nacional los cañones apuntaron a la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, a quien le piden una reunión en carácter de urgente.