La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) rechazó unánimemente el tope salarial del 60 por ciento que va a proponer el ministro de Economía nacional, Sergio Massa, exige una suma fija de 30.000 pesos de arranque para negociar.

“Es inadmisible que pretendan ponerle un techo a la discusión salarial de este año”, disparó el Secretario Adjunto Nacional de ATE, Rodolfo Aguiar, luego que trascendiera el plan económico de Massa, mediante el cual intenta poner un tope del 60% para los aumentos durante 2023. “Su pretensión es contraria a las paritarias libres que siempre propagandizó el Gobierno”, remarcó.

“Con esta gestión, la inflación real casi siempre duplicó las previsiones presupuestarias. No existe ningún argumento que indique que esta vez debemos confiar en los cálculos de la cartera económica”, dijo y agregó que, además, la tendencia a la baja a la que refiere la gestión, todavía no está consolidada”.

Estos números que maneja ATE se deben a las cifras oficiales de los últimos dos años, donde se releja que en 2021 la previsión era del 29% y llegó a 50,9%; mientras que en 2022 se proyectó el 33% y resultó ser de 94,8%.

Además, el IPC del último mes (5,1%) indicó que el proceso inflacionario se mantiene al mismo nivel que durante el año. De esta manera, ATE solicitó mediante una nota firmada a la Secretaría de Gestión y Empleo Público, conducida por Ana Castellani, que convoque a un nuevo encuentro para este mes.

En este marco, Aguiar exigió que “se aplique de manera inmediata la cláusula de revisión sobre último entendimiento alcanzado y se otorgue una suma fija como mínimo de $30.000, como única posibilidad de garantizar que exista recuperación de ingresos en el sector público”. Además, insistirán en que se haga efectivo el pase a planta permanente de 30 mil trabajadores/as, prometido por el Gobierno Nacional en 2022, de los cuales apenas regularizó la situación de 2.200.