El servicio de transporte de pasajeros en la Ciudad no da para más y estirar su prestación es un gravísimo error. Al reiterado perjuicio que sufren a diario las y los usuarios, se le suma ahora el de los choferes, que, siendo la cara visible de la empresa, son blancos de agravios y ataques ante el mal funcionamiento de Autobuses Neuquén.
Hoy fue un día más de esos que merecen una atención especial y respuestas inmediatas. Dos choferes, de la línea 5B y 7A fueron amenazados y agredidos por vecinas y vecinos por la decisión de no parar debido a la cantidad de pasajeros que iban en el interior de ambas unidades cuando transitaba por Cuenca XV. En tanto, un colectivo del ramal 14 recibió piedrazos mientras circulaba por calle Cruzeilles, en cercanía de la Comisaría 12.
Mientras quienes usan a diario el servicio piden explicaciones, quienes manejan afirman que la inmediata retirada de la empresa deja al descubierto las enormes falencias de una prestación que es lamentable desde hace tiempo. “Salen muy pocas unidades y las que salen no están en su mejor estado”, aseguran algunos choferes, quienes, luego de estos ataques y reunidos en asamblea, decidieron no salir más hasta conseguir soluciones de fondo. “El problema no es de nosotros; nosotros no estamos dejando sin servicio a la Ciudad; es la empresa la que no tiene unidades acorde para brindar un servicio digno; estanos cansados de salir y no saber qué nos puede pasar”, afirmaron algunos de los que estuvieron presentes en la base, ubicada sobre calle Laprida.
Desde la UTA indicaron que no es una medida de fuerza, sino que se ven imposibilitados de trabajar por problemas propios de Autobuses, que no pone a disposición de las y los neuquinos los colectivos que se necesitan. “Están todos en muy mal estado”, dijeron.
Desde Periodiconqn afirmamos días atrás que la desidia de Autobuses aumentaría y que habría que convivir con estos inconvenientes por los menos 20 días más, hasta el fin del contrato y la llegada de Koko y Tigre Iguazú, que será el 1 de febrero. También hicimos mención a que no podía continuar esta empresa prestando un servicio horrendo sin una presencia/sanción del Estado. A días de eso, todo sigue igual y hoy pasajeros y choferes se ven envueltos en un ida y vuelta que no tiene solución a la vista. Esperemos que con el paso de las horas el presente cambie y la Ciudad cuente con colectivos en las calles.