Por segundo día consecutivo, las y los usuarios del transporte público de pasajeros vivieron un verdadero calvario ante la falta de colectivos en la ciudad, por una medida de fuerza de la UTA que hasta esta hora se mantiene firme. Un gran número de pasajeros no pudo concurrir a sus trabajos; otro porcentaje menor tuvo que hacer malabares para cumplir con sus obligaciones y decir presente. Todos son víctimas de una empresa que está en retirada y deja al desnudo las enormes falencias con las que presta un servicio esencial para quienes se movilizan a diario sin un medio de transporte propio.
“Es increíble que nos dejen tirados en la calle”, se queja, con los ojos rojos de bronca, un pasajero que abandona la parada frente al CCO. Otro que sigue el mismo camino agrega; “No puede seguir la misma empresa a la que le importamos nada. Los únicos perjudicados, como siempre en este país, somos nosotros.
Se sabe que los recorridos de Autobuses Neuquén seguirán adelante hasta el 31 de enero, día en que se vence el contrato de concesión, pero dadas las condiciones actuales, la solución debe ser inmediata y una de las alternativas que ven los pasajeros es el inicio anticipado de Koko y Expreso Iguazú, las nuevas prestadoras.
Mientras tanto, de las Unión Tranviaros Automotor (UTA) salen en defensa de los choferes y aseguran que acá hay un solo responsable: Autobuses Neuquén. Dicen que los colectivos están destrozados, que ya ni se arreglan y que hay sólo 27 unidades en condiciones de salir a recorrer la ciudad, un número insignificante para lo que es Neuquén. “Sería un suicidio salir con 27 coches cuando sabemos que en la ciudad se necesitan 120 o 130 para estar más o menos bien”, expresó en declaraciones a LU5, el secretario general de la UTA, Gabriel Ceballos, quien ayer había dicho que esta situación, además, pone en riesgo la integridad de los choferes, que son blanco de las quejas de los y las usuarias.
A esta hora, el futuro es incierto. La realidad marca que, aunque funcione, el servicio continuará siendo por unas semanas deplorable y que las y los neuquinos deberemos ser pacientes para pasar este mal trago.