Una multitud salió a las calles neuquinas en repudió a las acciones del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en apoyo a las y los trabajadores del norte argentino, a las y los comuneros y a los pueblos originarios, quienes resisten los embates de la derecha más reaccionaria y defienden sus derechos. Está imagen se replicó en todo el país, donde la sociedad salió a decir basta.

Como hace tiempo, más de 10.000 personas se movilizaron de manera pacífica por las calles del centro neuquino y culminaron con una concentración en las puertas de Casa de Gobierno, donde referentes sindicales, sociales y de los organismos de Derechos Humanos reivindicaron la marcha y pusieron por encima de toda diferencia a la unidad construida para llevar adelante esta acción.

“Una vez estamos acá repudiando el acto de un gobierno provincial cobarde que lo que busca es no hacerse cargo de los derechos, de las libertades y de las necesidades de las compañeras y de los compañeros jujeños”, expresó Cintia Galetto, secretaria adjunta de ATEN, encargada de abrir el acto. Remarcó la adhesión total al paro de la CTERA y expresó que “ante cualquier avanzada sobre la democracia, será el pueblo el que saldrá a defenderla”. Dijo que la escuela es el lugar que recibe a las y a los hijos de los estatales, de los mineros y de las compañeras que garantizan las ollas de los sectores populares y que “la paz social se garantiza dignificando al campo popular y se defiende en la calle”.

Carlos Quintriqueo, titular de ATE y la CTA de los Trabajadores de Neuquén, expresó que lo que hoy están haciendo en Jujuy es lo que quisieron hacer hace un tiempo en Neuquén, para quitarles derechos a las y los trabajadores. “En esa reforma también estaba previsto quitarnos nuestro petróleo y nuestro gas, y eso se pudo frenar por la movilización popular, por la unidad y porque hubo políticos que también se opusieron, cosa que no pasó en Jujuy, donde la política fue cómplice”. Pidió seguir movilizados y atentos para evitar que “vuestro destino” sea el de Jujuy.

El cura Rubén Capitanio agradeció a las Madres de Plaza de Mayo por “habernos” indicado el camino a seguir, saludó a los y las jóvenes que participaron y pidió no abandonar la lucha ni las calles. También insistió con cuidar la unidad y pidió no no favorecer nunca la división por más diferencias que haya. “La división es el arma de los enemigos del pueblo, unidos siempre, por el bien de todos y el mal de ninguno”, sentenció.

Micaela Gomiz, secretaria general de ADUNC, repudió la represión de Morales e indicó que se han vivido días muy tristes con imágenes devastadoras que dan bronca pero que no son ninguna sorpresa. “Esta reforma constitucional se podía aprobar sólo una represión como la que vivimos”, dijo y agregó que “esta reforma es antipopular, que limita derechos, criminaliza la protesta social y restringe la manifestación”.

En el mismo sentido hablaron desde la APDH Neuquén, desde Siprosapune y desde los sectores sociales. Desde la Comunidad Mapuche indicaron que es crucial defender los derechos de los pueblos originarios, de los trabajadores y la democracia.

Pasadas las 12, las y los participantes de la movilización comenzaron a desconcentrar. Lo hicieron en calma, sabiendo que el apoyo brindado al pueblo jujeño era necesario, pero también sabiendo que este puede ser el punto de partida para conseguir, de una vez por toda, la tan esperada amplia unidad. Así lo hicieron saber las y los dirigentes y así lo esperan y piden las bases. El único que lo confirmará será, como de costumbre, el tiempo.