Con la recolección de 1.500 kilos de medicamentos durante 10 meses, cerró el ciclo del programa anual de disposición Segura y Responsable de Medicamentos Vencidos, que se centralizó en las farmacias de la capital. Esa cantidad está lista para ser incinerada en un horno pirolítico.
Francisco Baggio, secretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, dijo que la iniciativa es muy importante dado que de no estar en los contenedores estarían contaminando el río, la barda o dispuestos en algún basurero de manera inadecuada. Destacó el accionar de quienes se acercaron a las farmacias a depositar estos residuos e indicó que “este programa permite que los medicamentos que uno tiene en su casa, en la heladera, en la mesita de luz y ya no utiliza pueda descartar de forma segura y responsable”.
“La ciudad de Neuquén ha sido quien dio un puntapié inicial con este tipo de iniciativas que tienen un triple impacto económico, social y ambiental”, planteó el funcionario.
Las 87 farmacias de la ciudad tuvieron intervención en este programa a través del Colegio Farmacéuticos, la Cámara de Farmacias y de las Farmacias Sociales.
Gisela Luna, quien trabaja en la farmacia de Instituto Municipal de Previsión Social (IMPS), expresó que también se reciben las tiras reactivas utilizadas por los insulino dependientes, al igual que las agujas que deben traer dentro del blíster correspondiente para poder tirarlas dentro del contenedor.
“Este programa, además, es importante para que las personas no se automediquen con remedios que le quedaron de tratamientos anteriores. También hay muchas personas que revuelven la basura y encuentran un medicamento y dicen bueno, esto podría llegar a necesitarlo y se lo llevan a sus domicilios”, describió Luna, quien argumentó que todas estas acciones indebidas pueden evitarse depositando los remedios en desuso en los tachos patógenos.