El fracaso de la iniciativa que proponía que los jueces paguen Impuesto a las Ganancias tiene nombre y apellido en cada provincia, y Neuquén no es la excepción. De los cinco legisladores nacionales, tres levantaron la mano para que el tributo alcance a los magistrados y dos lo hicieron por el rechazo.
Las tres aceptaciones a la iniciativa del oficialismo fueron de Tanya Bertoldi y Guillermo Carnaghi, ambos del Frente de Todos, y de Rolando Figueroa, quien ingresó al reciento en representación del MPN pero que hoy fue expulsado del partido por decidir participar de las elecciones provinciales por fuera del histórico partido neuquino. En tanto, Francisco Sánchez (PRO) y Pablo Cervi (UCR) se opusieron de manera rotunda al proyecto y apoyaron la moción que terminó imponiéndose por 134 votos contra 116.
Este punto se fijaba a través del artículo 100, el cual proponía que “en el caso de los magistrados, funcionarios y empleados del Poder Judicial de la Nación y de las provincias y del Ministerio Público de la Nación, la totalidad de los ingresos se incluirán dentro de los ingresos gravados, independientemente la fecha de su nombramiento y por todos los conceptos que integran sus remuneraciones”.