El gobernador Omar Gutiérrez utilizó un mensaje muy duro para demostrar su enojo ante la decisión del Gobierno Nacional de dejar exclusivamente en manos de la Nación el control de las represas hidroeléctricas de los ríos Limay y Neuquén. Como titular de los recursos, la provincia del Neuquén había exigido y continúa exigiendo el control o la participación que sin dudas le corresponde. Las concesiones -hoy en manos de empresas privadas- vencen este año.

“Es una barbaridad el traspaso de las concesiones hidroeléctricas a Enarsa (Energía Argentina Sociedad Anónima)”, dijo el gobernador, quien consideró que se trata de una “medida ilegal, antidemocrática y centralista, porque las provincias son dueñas de los recursos naturales”.

“El agua es un recurso escaso con la sequía”, indicó y agregó que ahora surge este “hecho consumado que contradice lo que se venía hablando”. “Nos sacan lo que es nuestro sin consultarnos. Pretendemos cobrar por el uso del agua, y nos pagan 1 de cada 3 pesos de lo que cobran la energía”, cuestionó.

“Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer, el ministro (Alejandro) Monteiro -de Energía y Recursos Naturales- y la Fiscalía de Estado están trabajando en esto”, aclaró y recordó que la provincia ya había sido perjudicada con una medida reciente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que obliga a las provincias a adquirir dólares a cotización blue para afrontar sus deudas en divisa extranjera.

Las repesas hidroeléctricas en cuestión son la de Villa El Chocón y Arroyito, que opera la firma italiana Enel; Alicurá que opera AES Argentina, Planicie Banderita, que está en manos de Orazul Energy; y Piedra del Águila, que opera Central Puerto.