Diputadas del bloque del Frente de Todos presentaron un proyecto de ley que establece los lineamientos para el ordenamiento territorial, un marco de regulación para el uso y gestión del suelo, la planificación de procesos de urbanización y principios rectores para contribuir al desarrollo equilibrado y sustentable de las distintas regiones que integran la provincia.

La iniciativa, que lleva las firmas de Soledad Martínez, Lorena Parrilli, Ayelén Gutiérrez y Soledad Salaburu, establece que se debe garantizar a cada ciudadano el acceso a la vivienda, a infraestructura básica, a un ambiente sano y a opciones de empleo. Destaca, además, que la normativa tiende a facilitar la gestión de proyectos habitacionales, urbanizaciones sociales y también a la regularización de barrios informales y a reorientar crecimientos urbanos descontrolados.

También propicia el respeto cultural a los pueblos indígenas, promociona el arraigo, implementa estrategias para reducir la migración desde zonas del interior a grandes conglomerados para reequilibrar el uso de suelos urbanos, rurales y periurbanos.

Para ello, dispone como autoridad de aplicación a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo, cartera que deberá realizar relevamientos de suelo; planificar obras de infraestructura destinadas a su conservación, mejoramiento y recuperación; implementar un Plan de Ordenamiento Territorial que permita generar proyectos de conservación y recuperación de suelos y auspiciar la conformación de consorcios de conservación integrados por productores agropecuarios. Estos últimos tendrán a disposición créditos de fomento y subsidios en caso de certificar acciones que tiendan a la conservación y recuperación de su zona productiva.

Asimismo, el proyecto indica que los municipios tendrán que realizar una clasificación del suelo por áreas: urbanas, periurbanas, no urbanas, de asentamientos de pueblos originarios, naturales y de aprovechamiento extractivo o energético. Para este caso fija que las mismas deberán tener baja o nula densidad poblacional y se deben elaborar prácticas que permitan garantizar la calidad del agua, del suelo, del aire y de la vegetación.

Por otro lado, es importante remarcar que la propuesta crea un Plan Provincial de Desarrollo Territorial que tendrá por finalidad generar acciones que impidan el avance de la desertificación, erosión y degradación de suelos provinciales. Lo hará por un plazo de cinco años y también efectuará controles por contaminación hídrica y atmosférica.

En el mismo sentido, el plan deberá abordar instancias de densificación poblacional para aplicar en proyectos habitacionales; generar políticas integradoras para barrios populares y acompañar procesos de regularización dominial; desarrollar infraestructura, equipamiento y servicio en zonas urbanas, periurbanas y rurales; y fomentar la capacidad productiva de los territorios para promover el arraigo en cada localidad del interior.