El rechazo del Senado al mega DNU de Javier Milei es un golpe durísimo para el Gobierno Nacional y un principio de alivio para la sociedad. Si bien falta la sanción en Diputados, una tarea para nada sencilla, las puertas para sancionar una medida que favorezca al pueblo permanecen abiertas y habrá que trabajar fuertemente con cada una y cada uno de los legisladores que ahora tienen en sus manos la definición.

Por lo pronto, el freno que le dieron 42 senadores y senadoras levantó las voces de ciertos sectores que estaban a la espera de esta definición. También de otros que vienen batallando contra las medidas del Presidente desde el 10 de diciembre. Ese es el caso de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), desde donde remarcaron que la votación ha sido “un nuevo golpe al programa de ajuste potente y regresivo del Gobierno”.

“Cada día que pasa y que el DNU se mantiene vigente, aumenta el sufrimiento para toda la gente”, indicó Rodolfo Aguiar, secretario general del gremio a nivel nacional. Agregó que “este decreto, en pocos meses, destruyó la vida de una gran parte de la población” y dejó claro que, si bien falta la sanción en Diputados, “este rechazo refuerza la inconstitucionalidad de la medida impulsada por el Ejecutivo, que se da en la previa del pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia”.

Durante los últimos meses, el sindicato mantuvo diálogo con las fuerzas políticas del Congreso, exponiendo la necesidad de tener un Estado más fuerte, con empresas públicas de alto valor estratégico para garantizar mayores derechos a la sociedad, cosa que el decreto pretende cercenar a través de las privatizaciones y la reducción abrupta de la Administración Pública Nacional.