Los referentes del Frente de Todos Neuquino, Ramón Rioseco y Darío Martínez, acompañaron el lanzamiento de Adolfo Paine como intendente de Piedra del Águila, en lo que es su regreso a la arena política.
“Es un orgullo para nosotros poder apoyar al mejor intendente que tuvo la localidad y que, sin lugar a dudas, va a regresar para quedar definitivamente en la historia de Piedra del Águila”, expresaron el candidato a gobernador y el primer postulante a diputado, en lo que fue un espaldarazo importante de cara a lo que se viene.
“Sabemos todo lo que necesita nuestra comunidad y queremos volver a ponerla en el primer lugar. Tenemos jóvenes desocupados, mucha falta de viviendas, pero el apoyo recibido hoy me da fuerzas para enfrentar esta nueva etapa en mi pueblo”, expresó Paine, quien agregó que, siendo el portal de los lagos del sur, trabajará fuertemente para potenciar el turismo, retomando la obra sobre el perilago, terminando el hotel que se construye desde hace años y pavimentando los 6 kilómetros de acceso a la localidad.
Rioseco, por su parte, puso énfasis en la problemática habitacional y se comprometió a “comprar las tierras privadas que rodean a Piedra del Águila para hacer barrios nuevos con todos los servicios e impulsar un plan agresivo de construcción de viviendas”. Mientras que Martínez, hizo referencia a la falta de oportunidades de los jóvenes y expuso que “desde los gobiernos municipales del Frente de Todo Neuquino “sabemos cómo resolver los problemas del acceso a la tierra, o llevar carreras terciarias y universitarias al interior”.
“Siempre decimos que Neuquén está para mucho más, y en este caso se nota que en Piedra del Águila se merece muchísimo más”, dijo el ex secretario de Energía de Nación, a lo que agregó que “para eso hace falta un intendente como Adolfo, que tenga el coraje de reclamar lo que es de los vecinos”, haciendo especial hincapié en la insuficiencia de recursos coparticipables que llegan a los municipios del interior.
En este sentido, el candidato a gobernador también marcó como un hecho clave rediscutir la coparticipación, pero además aprovechó para exigir una “reparación histórica” para las localidades ubicadas sobre la Ruta 237, que hacen parte del “corredor hidroeléctrico” del río Limay. “Venimos planteando que, tras la finalización de la concesión, las represas tienen que pasar a manos del Estado, tanto nacional como provincial, pero también exigimos un contundente reconocimiento para los lugares donde las familias han dejado la vida entera trabajando en todo lo relacionado a la generación de hidroelectricidad”, explicó.
Por último, en unidad recordaron que “este pueblo supo estar en boca de todos gracias a que Paine estuvo por años en el centro de la escena política provincial por gestionar constantemente ante el gobernador o el gobierno nacional”.