La Causa Fuentealba II, que juzga a la cúpula policial del Gobierno de Jorge Omar Sobisch durante la represión en Arroyito que terminó con el fusilamiento del maestro Carlos Fuentealba, tendrá esta semana audiencias clave de cara a determinar si hubo un plan organizado durante todo el Operativo.
Eso es a lo que pretende arribar la querella, conformada por los abogados Marcelo Medrano y Ricardo Mendaña (en representación de Sandra Rodríguez y sus hijas), y es lo que han declarado los primeros testigos que pasaron por la Sala 12 de Ciudad Judicial. Claro está que a esta acusación se le suma la que hizo la Fiscalía, representada por Maximiliano Breide Obeid y que cuenta con el apoyo de la querella, sobre el agente Benito Matus, por haber disparado contra un auto de docentes y por haber golpeado a un maestro con una escopeta 12/70, siendo que en ese momento prestaba funciones de logística.
Este es justamente el más complicado hasta el momento, dado que Héctor Rojo -encargado de llevar adelante el sumario ni bien ocurrió lo del 4 de abril de 2007- declaró que “Matus usó el arma de manera antirreglamentaria” pudiendo perjudicar la salud de cualquiera que estuviese en el lugar. A eso se le agregan declaraciones fuertes de testigos, quienes lo individualizan en el lugar, aseguran que disparaba directamente al cuerpo, etc.
Otro de los más mencionados viene siendo Mario Rinzafri, encargado del Operativo, quien fue el que dialogó con los dirigentes de aten sobre la ruta y quien les dio la orden de no cortar y retirarse de la ruta. De los restantes sentados en el banquillo, sólo Adolfo Soto ha sido señalado por algunos de los que pasaron por la Sala como testigos aportados por la querella.
Uno de los más esperado durante la semana inicial era el secretario general de aten, Marcelo Guagliardo, quien declaró durante más de una hora y media y afirmó que lo llevado a cabo fue “un plan planificado y ejecutado a los fines de causar escarmiento en los docentes”. Dijo que “los hechos son claros y que la política de represión era parte del Gobierno de Sobisch”. Como muchos de los que pasaron ante el Tribunal, manifestó que nunca había visto tanto despliegue policial y pidió que haya Justicia Completa.
Durante las tres audiencias realizadas hasta el momento, se vivieron muchos momentos de tensión y conmoción. En esas jornadas siempre estuvieron presentes los ocho acusados (Mario Rinzafri, Adolfo y Moisés Soto, Carlos Salazar, Aquiles González, Jorge Garrido, Luis Lincoleo y Benito Matus), quienes se sentaron siempre de la misma manera y no realizaron comentarios ni realizaron gestos visibles. También estuvieron los cuatro abogados que los representan y Sandra.
Lo que viene será clave y no se descarta que aparezca el ex gobernador, único testigo aportado por la Defensa.